jueves, 28 de abril de 2016

Aire sucio aumenta riesgo de enfermedades autoinmunes

Alergias, problemas respiratorios, afecciones cutáneas, condiciones patológicas que puede generar la contaminación del aire, como la que sufrió el Valle de Aburrá durante varias semanas.
Pero no son las únicas afectaciones. Y aunque muchas de las secuelas de la polución aérea sobrevienen con el tiempo, hay que tenerlas presentes en el momento de evaluar la situación.
“La contaminación ambiental, la exposición a químicos (pesticidas), las infecciones, la exposición al sílice, el tabaquismo, y/o los niveles bajos de vitamina D son factores que también se asocian a un mayor riesgo para el desarrollo de enfermedades autoinmunes sistémicas tales como el lupus eritematoso sistémico, la artritis reumatoide o las vasculitis sistémicas entre otras”, afirma el investigador José A. Gómez Puerta, del Grupo de Inmunología Celular e Inmunogenética de la Universidad de Antioquia.
No solo son aquellas enfermedades, pueden ser otras autoinmunes también.
Desarrollo
¿Cómo se desarrollan? El investigador explica que “la exposición continuada a un factor exógeno puede favorecer una respuesta autoinmune. Quiere decir que nuestro sistema inmunológico, que habitualmente está preparado para exposición a infecciones, comienza a desarrollar una respuesta a factores externos. En personas con predisposición genética a desarrollar dichas enfermedades, la exposición continua puede ser el desencadenante a la aparición de signos o síntomas de enfermedades autoinmunes”.
En el país no se han hecho estudios sobre el tema, pero sí en otros países. Entre otras porque no son estudios sencillos: requieren de múltiples mediciones y de la valoración de otros factores coadyuvantes (tabaquismo, exposición laboral a pesticidas, sílice, asbesto, etc) que pueden potenciar los efectos de la contaminación sobre la aparición de enfermedades autoinmunes.
Pero investigaciones de la Universidad de Harvard, del Instituto Karolinska en Suecia y del Instituto de Salud Pública de Canadá “han demostrado una clara asociación entre diversos factores medioambientales (la exposición a micropartículas, el tabaquismo, o residir cerca a grandes núcleos urbanos) con un mayor riesgo de enfermedades autoinmunes sistémicas”.

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Alrededor de 172 personas padecen lupus en Albacete (ESPAÑA)

  • La cifra asciende a 400 a nivel provincial y casi unas 2.000 si hablamos de la región.

  • Lamentan que la gente no le dé la importancia que tiene a la enfermedad y exigen que los foto-protectores sean considerados para ellos como medicamentos, en lugar de cosméticos.

En el marco de la conferencia que ha celebrado ALMAN (Asociación de Lupus de Castilla –La Mancha) este lunes en el Centro Sociocultural Ensanche, El Digital de Albacete ha hablado con la presidenta de mencionada institución, Purificación Donate de la Fuente.

El lupus es una enfermedad autoinmune poco conocida a nivel general, crónica y sin cura. Afecta a unas 172 personas en Albacete capital; 400 en la provincia y casi 2.000 en Castilla –La Mancha. Dos son los tipos con los que podemos encontrarnos: lupus cutáneo, que sólo ataca a la piel y, el lupus sistémico, que ataca a los órganos internos, como pueden ser el riñón o el corazón.
Si tenemos en cuenta los sexos, existe una clara diferencia. Y es que de cada diez personas que lo sufren, nueve son mujeres. Esto es debido a la importancia de las hormonas en el desarrollo de la enfermedad; en este caso de los estrógenos. Por este motivo, el rango de edad en el que más ataca se sitúa entre los 15 y 35 años; coincidiendo con la edad más fértil de la mujer. “Es precisamente en los embarazos y en el post-parto cuando se da con más frecuencia”. Así lo ha trasladado Donate, quien también ha querido aclarar que aunque los embarazos sean considerados de alto riesgo, no tiene por qué afectar al feto.

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lunes, 25 de abril de 2016

GSK presenta un nuevo análisis de daño orgánico acumulado a largo plazo con Benlysta

GSK ha publicado un nuevo análisis a largo plazo que muestra que los pacientes con Lupus Eritematoso Sistémico (LES) moderado-grave tratados con Benlysta (belimumab), en combinación con terapia estándar (TE) durante más de cinco años, experimentaron baja acumulación de daño orgánico, con independencia de cuál fuera su nivel inicial de daño.
19 GSK IM-1Los resultados de este análisis de datos agrupados procedentes de dos estudios de fase abierta de extensión, mostraron que “en lo que respecta a la variable de evaluación primaria (cambios desde el inicio en la acumulación de daño orgánico en los 5-6 años del estudio, medidos mediante el índice de daño SLICC [SDI], escala validada para cuantificar el daño orgánico), el 85,1 por ciento de los pacientes no presentaron cambios respecto al daño orgánico inicial, y el cambio medio en el SDI desde el inicio fue de 0,2 (0,48, n=403)”.
Asimismo, “entre los pacientes sin daño orgánico inicial, el 87,6 por ciento no presentaron cambios en el SDI y el cambio medio fue de 0,2 (0,44, n=241). Entre los pacientes con daño orgánico inicial, el 81,5 por ciento no presentó cambios en el SDI y el cambio medio fue de 0,2 (0,53, n=162). La probabilidad global de que los pacientes mantuvieran su puntuación en el SDI era 0,83 (intervalo de confianza [IC] al 95 por ciento 0,79, 0,86) y el tiempo medio hasta el primer empeoramiento fue de 677 días (n=117)”, añaden los datos.
Progresión del daño irreversible a largo plazo
El catedrático de la Universidad de Manchester (Reino Unido), Ian Bruce, afirmó que: “éste es el primer análisis que evalúa el efecto a largo plazo de Benlysta sobre el daño en los órganos. Aunque es un estudio abierto de extensión, los resultados son muy alentadores y sugieren que el uso de terapias más dirigidas puede hacer más lenta la progresión del daño irreversible a largo plazo que sufren los pacientes de lupus. Sería oportuno llevar a cabo más estudios para examinar esta cuestión”.
“La seguridad a largo plazo observada en el análisis fue coherente con el perfil de seguridad conocido de Benlysta. La mayoría de los pacientes (96,5 por ciento) en la población por intención de tratar modificada (MITT) experimentó un evento adverso (EA) en algún momento desde el inicio. La incidencia de EEAA descendió del 87,4 por ciento al 52,7 por ciento durante el estudio. 313 (31,4 por ciento) pacientes experimentaron un EA grave. En general, 433 (43,4 por ciento) pacientes experimentaron un EA relacionado con la medicación”, señala GSK.
Además, la compañía farmacéutica añade que “los EEAA más frecuentes relacionados con la medicación fueron las infecciones e infestaciones (282, 28,3 por ciento) así como los trastornos gastrointestinales (139, 13,9 por ciento). 23 pacientes (2,3 por ciento) notificaron infecciones oportunistas, cuatro de las cuáles fueron graves y 87 pacientes (8,7 por ciento) tuvieron infección por herpes zóster, siete casos de los cuáles fueron graves. Se produjeron 11 muertes durante el periodo de estudio y otras tres tras la salida del estudio”.
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domingo, 24 de abril de 2016

Impacto del lupus sobre el sistema inmunitario

Unos científicos han encontrado nuevas pistas que ayudan a explicar lo que sucede en los sistemas inmunitarios de las personas con lupus, una información que esperan que conduzca a nuevas terapias o ayude a orientar las opciones actuales de tratamiento.
El lupus tiene varias formas, pero la más común es el lupus eritematoso sistémico (LES). En el LES, el sistema inmunitario produce por error anticuerpos contra los tejidos del propio organismo. El ataque puede tener efectos generalizados, dañando la piel, las articulaciones, el corazón, los pulmones, los riñones y el cerebro, según la Lupus Foundation of America.
La enfermedad ataca sobre todo a las mujeres, por lo general a partir de los 20 o los 30, según la fundación.
En el nuevo estudio, los investigadores hallaron evidencias de que en las personas con lupus, algunas de las "células B" del sistema inmunitario maduran de manera incorrecta, de forma que fomentan la inflamación en lugar de combatirla.
Los hallazgos, publicados en la edición en línea del 8 de marzo de la revista Immunity, podrían ayudar en el desarrollo de nuevas terapias para el lupus, apuntó la investigadora principal, Claudia Mauri, profesora de inmunología del Colegio Universitario de Londres, en Reino Unido.
En las personas sin lupus, las células B antiinflamatorias parecen prevenir la producción excesiva de una proteína llamada interferón alfa, explicó Mauri.
Se trata de una función crítica, dado que un exceso de interferón alfa conduce a demasiadas células B que producen anticuerpos, dijeron los autores del estudio. Los anticuerpos son soldados necesarios en la lucha del organismo contra la infección, pero en el lupus algunos de esos anticuerpos atacan al mismo cuerpo.
"Seguiremos trabajando para desarrollar nuevas estrategias [de tratamiento] que aprovechen a las células B antiinflamatorias en los pacientes de LES", aseguró Mauri.
Actualmente se usan varios fármacos para tratar el lupus, incluyendo supresores del sistema inmunitario como la ciclofosfamida y el tacrolimus, y antimaláricos como la hidroxicloroquina, que pueden aliviar la fatiga, el dolor articular y el sarpullido cutáneo que el lupus comúnmente provoca, según la Lupus Foundation of America.
En algunos casos, los médicos prueban un medicamento llamado rituximab, un fármaco intravenoso diseñado para eliminar ciertas células B. El rituximab está aprobado para tratar ciertos tipos de cáncer y la artritis reumatoide, otra enfermedad autoinmune. Pero algunos pacientes de lupus también responden al medicamento, señalaron los autores del estudio.
Pero no ha estado claro por qué solo ciertos pacientes de lupus se benefician del rituximab, según los investigadores. Mauri dijo que los nuevos hallazgos sugieren un motivo. La respuesta de las personas al rituximab podría depender de si tienen una actividad anómala en dos genes relacionados con el interferón alfa.
Mauri sugirió que eso sugiere que los pacientes de lupus deberían someterse a pruebas genéticas antes de que les administren rituximab. Pero enfatizó que "se necesitan estudios a largo plazo, en que se evalúe a los pacientes antes, durante y después del tratamiento, para probar esa hipótesis de forma inequívoca".
Una reumatóloga que no participó en el estudio se mostró de acuerdo. "En este momento se necesita más trabajo, lo que incluye estudiar los temas de factibilidad y costo", dijo la Dra. Rosalind Ramsey-Goldman, profesora de medicina de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad de Northwestern, en Chicago.
Ramsey-Goldman también estuvo de acuerdo con que los hallazgos podrían al final conducir a nuevas terapias, o apuntar a los investigadores en la dirección de medicamentos existentes para otras afecciones que podrían "redirigirse" para combatir al lupus.
Los hallazgos se basan en muestras de sangre de casi 100 voluntarios sanos y 200 personas con lupus. El equipo de Mauri encontró que los pacientes de lupus parecen tener un desequilibrio entre tres tipos de células inmunitarias: las células B que producen anticuerpos, las células B que regulan la inflamación y las células que producen interferón alfa.
En esencia, hay una carencia de células B antiinflamatorias, lo que conduce a una sobreproducción de interferón alfa. A su vez, esto aumenta el número de células B productoras de anticuerpos, halló el estudio.
Pero el origen de todo esto sigue siendo un misterio, dijo Mauri.
No todos los pacientes de lupus tendrían esta anomalía en particular, según Ramsey-Goldman. "El LES probablemente sea un síndrome con múltiples anomalías distintas del sistema inmunitario", planteó.
Ramsey-Goldman explicó que, en general, se cree que el lupus surge de una combinación de susceptibilidades genéticas a enfermedades autoinmunes y ciertos factores ambientales.
Los investigadores todavía no saben cuáles son esos factores. Pero entre los sospechosos se hallan ciertas infecciones, como el virus de Epstein-Barr, y la exposición en el lugar de trabajo al polvo de sílice, según la Lupus Foundation of America.

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sábado, 23 de abril de 2016

Las mujeres aguantan mejor las infecciones pero sufren más con las enfermedades autoinmunes

La posesión de dos cromosomas X es un arma de doble filo, inmunológicamente hablando, porque las mujeres son mejores en la lucha contra la infección que los hombres, pero también son más susceptibles a muchas enfermedadesautoinmunes, como el lupus.

Un nuevo estudio publicado en 'Proceedings of the National Academy of Sciences', dirigido por investigadores de la Universidad de Pennsylvania, Estados Unidos, ofrece una explicación de por qué esto es así.
El equipo de investigación, dirigido por Montserrat C. Anguera, profesora en el Departamento de Estudios Biomédicos de la Facultad de Medicina Veterinaria de Penn, se centró en la inactivación de X,un mecanismo que sirve para equilibrar la dosis de genes entre hombres y mujeres mediante la inhibición de la expresión de genes en uno de los dos cromosomas X de una hembra.
Los investigadores descubrieron que en las mujeres los linfocitosdel sistema inmunitario, específicamente las células T y B, carecen de los patrones típicos de Xist, una molécula de ARN esencial para el proceso de inactivación, así como otros marcadores de inactivación del cromosoma X, haciendo que la inactivación de X sea incompleta en estas células.
Esa activación incompleta estaba presente en los linfocitos en todas las mujeres, pero las pacientes con lupus también tenían patrones de expresión únicos relacionados con genes clave de la inmunidad y patrones inusuales de localización de Xist en el ARN, lo que sugiere una explicación subyacente de la condición de la enfermedad
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FELUPUS y ALAS abren la inscripción para el XV Congreso Nacional de Lupus


La Federación Española de Lupus (FELUPUS), miembro de Somos Pacientes, ha abierto el plazo de inscripción en elXV Congreso Nacional de Lupus, encuentro para pacientes de lupus y familiares que celebrará los días 13 y 14 de mayo en Oviedo en colaboración con la Asociación de Lúpicos de Asturias (ALAS), miembro de Somos Pacientes.
Como destaca FELUPUS, “el XV Congreso Nacional de Lupus es un acontecimiento abierto a todas las personas que deseen participar en el mismo. Los espacios son accesibles y contaremos con traducción al lenguaje de signos. Os invitamos a asistir al mismo y será un honor para nosotros el recibiros”.
Inscripción y programa
Entre otros muchos temas, el programa del Congreso abordará la ‘Investigación y Lupus’, con especial atención a la genética del lupus y el interés terapéutico del potencial antiinflamatorio de las células madre, y el ‘Lupus, vitamina D y piel’. Un programa, asimismo, en el que se analizarán distintos aspectos asociados al lupus eritematoso sistémico (LES), caso de los problemas diagnósticos, la relación de la enfermedad con las enfermedades cardiovasculares y renales, y su tratamiento.
Un programa, asimismo, que también contemplará distintas actividades de ocio, caso entre otras de la recepción en el Ayuntamiento de Oviedo y del paseo turístico por la zona Prerrománica de la ciudad programadas para el viernes 13 de mayo, y de la cena de clausura que se llevará a cabo el sábado 14 de mayo.
Para consultar el programa del Congreso, clica aquí.
La asistencia al Congreso es totalmente abierta y gratuita. Para inscribirte en el Congreso,clica aquí –el plazo finaliza el próximo 22 de abril.
Para más información sobre el Congreso, contacta con los organizadores en los números de teléfono 918 251 198 (FELUPUS) o 985 089 556 (ALAS) o en la dirección de correo electrónico congreso2016@felupus.org.
– A día de hoy, 15 asociaciones de pacientes dedicadas al lupus son ya miembros activos de Somos Pacientes. ¿Y la tuya?
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viernes, 22 de abril de 2016

El bloqueo de la interleucina-6 puede ser útil en el tratamiento del lupus

Investigadores de la Universidad de Viena han llevado a cabo un estudio que pone de manifiesto la potencial utilidad terapéutica del bloqueo del receptor de la interleucina (IL)-6 en el lupus eritematoso sistémico. El lupus es una enfermedad autoinmune sistémica caracterizada por la presencia de inmunocomplejos que afectan a una amplia variedad de tejidos, incluido el riñón. Las terapias actuales están basadas en el tratamiento de por vida con inmunosupresores, pero no siempre previenen el daño a este órgano. En el estudio los científicos trataron a ratonesportadores de una mutación que los hace susceptibles al lupus con un anticuerpo dirigido contra la cadena alfa del receptor de la IL-6. El tratamiento mejoró las lesiones cutáneas y aumentó la fracción soluble del receptor, si bien no tuvo ningún efecto sobre la patología renal causada por la deposición de inmunocomplejos. Un estudio previo ya había demostrado que la producción deIL-6 por los queratinocitos juega un papel clave en la etiología y la progresión del lupus.
Los resultados del estudio actual sugieren que esta estrategia puede ser útil en subpoblaciones de pacientes en los que la enfermedad afecta principalmente a la piel. Peter Birner, co-autor del estudio, asegura que una ventaja adicional de este enfoque terapéutico sería la baja incidencia de efectos adversos. 
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